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Francisco \ Viajes Apostólicos

Papa: que los líderes religiosos unan su voz contra el terrorismo

Encuentro del Santo Padre con los Obispos de Bangladés. - REUTERS

01/12/2017 15:27

De María Fernanda Bernasconi, SpC

“Queridos hermanos obispos, agradezco al Señor estos momentos de conversación y de intercambio fraterno. También me siento contento de que este Viaje Apostólico, que me ha traído a Bangladés, me haya permitido ser testigo de la vitalidad y el fervor misionero de la Iglesia en esta nación”. Lo dijo el Santo Padre durante su encuentro con los Obispos de este país, celebrado a primeras horas de la tarde del 1º de diciembre, en el arzobispado de Daca. Tras el saludo de su Arzobispo Metropolitano, el Cardenal Patrick  D’Rozario, Presidente de la Conferencia Episcopal Bangladesí, Francisco comenzó diciendo:

¡Qué bueno es para nosotros estar juntos!

¡Qué bueno es para nosotros estar juntos! Agradezco al cardenal Patrick sus palabras introductorias, con las que ha presentado las múltiples actividades espirituales y pastorales de la Iglesia en Bangladés. He apreciado particularmente su referencia al previsor Plan Pastoral de 1985, que pone de manifiesto los principios y las prioridades evangélicas que han guiado la vida y la misión de la comunidad eclesial en esta joven nación. Mi propia experiencia en Aparecida, que lanzó la misión continental en América Latina, me ha convencido de la fecundidad de tales planes, que implican a todo el Pueblo de Dios en un proceso continuo de discernimiento y de acción.

Espíritu de afecto y colegialidad

Tras recordarles que la realidad de la comunión sigue inspirando el celo misionero que distingue a la Iglesia en este país, el Papa les dijo que su mismo ministerio episcopal ha estado tradicionalmente marcado por un espíritu de colegialidad y apoyo mutuo. Espíritu de afecto y colegialidad que comparten también sus sacerdotes y, a través de ellos, se ha extendido a las parroquias, las comunidades y los múltiples apostolados de sus Iglesias locales. Todo esto – añadió el Pontífice – se manifiesta en la seriedad con la que se preocupan por el bien concreto de su gente. Por esta razón les pidió que perseveren en este ministerio de presencia, que es fundamental para fortalecer los vínculos de comunión que los unen a sus sacerdotes, que son sus hermanos, hijos y colaboradores en la viña del Señor, y a los religiosos y religiosas que contribuyen decisivamente a la vida católica en este país.

Reconozcan y valoren los carismas de los laicos y laicas

Al mismo tiempo, el Obispo de Roma les hizo otra petición: Yo les pediría que muestren una cercanía pastoral cada vez mayor hacia los fieles laicos. Es necesario promover su participación efectiva en la vida de sus Iglesias particulares, a través de las estructuras canónicas que permiten escuchar sus voces y apreciar sus experiencias. Reconozcan y valoren los carismas de los laicos y laicas, y anímenlos a poner sus dones al servicio de la Iglesia y de la sociedad en su conjunto.

Tras dirigir su pensamiento a los numerosos y entregados catequistas de este país, cuyo apostolado es esencial para el crecimiento de la fe y para la formación cristiana de las nuevas generaciones; Francisco les sugirió que estén atentos a las necesidades espirituales de estos verdaderos misioneros y guías de oración, especialmente de los que se encuentran en las zonas más remotas.

Bangladés ha sido bendecido con vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa

Aludiendo a los meses de preparación para la próxima Asamblea del Sínodo de los Obispos, el Papa Bergoglio les recordó que todos están invitados a pensar cuál es la mejor manera de hacer que sus jóvenes compartan la alegría, la verdad y la belleza de nuestra fe. Y añadió que si bien Bangladés ha sido bendecido con vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa; es importante asegurar que los candidatos estén bien formados para comunicar a los demás, y en especial a sus propios coetáneos, la riqueza de la fe.

El Santo Padre también se refirió a la valiosa acción social de la Iglesia en esta nación, orientada a la asistencia de las familias y, de manera específica, al compromiso por la promoción de la mujer, sin olvidar su sentido de la hospitalidad, el respeto que muestran hacia los padres y abuelos, y la atención que le dan a los ancianos, enfermos y desamparados. Estos valores – les dijo el Papa – son confirmados y elevados por el Evangelio de Jesucristo. Una palabra especial de gratitud merecen todos los que trabajan silenciosamente para apoyar a las familias cristianas en su misión de dar cada día testimonio del amor reconciliador del Señor y de dar a conocer su poder redentor. Como señala la Exhortación Post-sinodal Ecclesia in Asia, la familia “no es simplemente objeto del cuidado pastoral de la Iglesia, sino también uno de los agentes más eficaces de evangelización” (n. 46).

El Pontífice no olvidó referirse a la opción por los pobres que forma parte del objetivo de su Plan Pastoral y que se ha demostrado profético, razón por la cual la comunidad católica puede sentirse orgullosa de su historia de servicio a los pobres, especialmente en las zonas más remotas y en las comunidades tribales.

Trabajar para crear una ‘cultura de la misericordia’

Y a la luz de la actual crisis en el ámbito de los refugiados, además de decirles que queda aún mucho por hacer, el Papa agregó: La inspiración para sus obras de asistencia a los necesitados debe ser siempre esa caridad pastoral que sabe reconocer enseguida las heridas humanas y que responde con generosidad a cada uno personalmente. Al trabajar para crear una ‘cultura de la misericordia’ (cf. Misericordia et Misera, 20), sus Iglesias locales demuestran su opción por los pobres, refuerzan la proclamación de la infinita misericordia del Padre y contribuyen en gran medida al desarrollo integral de su patria.

Trabajar tenazmente en construir puentes y fomentar el diálogo

En cuanto a la diversidad étnica en la que viven y que se refleja en una variedad de tradiciones religiosas con todos sus aspectos interreligiosos y ecuménicos, Francisco les recordó el compromiso de la Iglesia de llevar adelante la comprensión interreligiosa a través de seminarios y programas educativos, así como por medio de contactos personales e invitaciones a fin de contribuir a la difusión de la buena voluntad y la armonía. Por eso deben trabajar tenazmente en construir puentes y en fomentar el diálogo, ya que estos esfuerzos no sólo facilitan la comunicación entre los diferentes grupos religiosos, sino que también despiertan las energías espirituales necesarias para la construcción de una nación unida, justa y en paz.

Y añadió que cuando los líderes religiosos se pronuncian con una sola voz contra la violencia, que pretende hacerse pasar por religión, y tratan de reemplazar la cultura del conflicto con la cultura del encuentro, acuden a las raíces espirituales más profundas de sus diversas tradiciones. También brindan un servicio inestimable al futuro de sus países y de nuestro mundo al educar a los jóvenes en el camino de la justicia: “Es necesario acompañar y ayudar a madurar a las nuevas generaciones para que, ante la lógica incendiaria del mal, respondan con el paciente crecimiento del bien” (Discurso en la Conferencia Internacional por la Paz, Al-Azhar, El Cairo, 28 abril 2017).

Por último, el Papa Francisco se despidió de sus queridos hermanos obispos con su deseo de que los sacerdotes, religiosos, consagrados, consagradas y fieles confiados a su cuidado pastoral, encuentren siempre una renovada energía en sus esfuerzos por ser evangelizadores que anuncien la Buena Noticia no sólo con palabras sino sobre todo con una vida que se ha transfigurado en la presencia de Dios. Tras impartirles con gran afecto su Bendición Apostólica, el Santo Padre les pidió que por favor, no se olviden de rezar por él.

01/12/2017 15:27